Pedro Sánchez Expósito (1978) natural de Fregenal, aprendiz de ebanista. Según sus palabras es un oficio en el que nunca se deja de aprender porque siempre hay algo nuevo que enseñar. Siguiendo una tradición familiar, iniciada por su padre , ha perfeccionado su quehacer trabajando la madera a través del torneado. Esta especialidad le ha permitido conocer más a afondo las posibilidades que esta materia prima ofrece, utilizada en la producción de enseres y toda una suerte de cultura material dese hace milenios.
Su conexión con la naturaleza a través del senderismo le ha permitido implicarse con la madera desde muchos puntos de vista, ya que al trabajarla siente las sensaciones que le transmiten los bosques y todo el rosario de vida que sustentan.
El torneado es, ante todo, un diálogo íntimo que mantiene con la naturaleza. Al trabajar cada pieza en bruto se va liberando una forma oculta en las vetas, un diseño dictado por años de crecimiento, sol y lluvia. De manera totalmente artesanal torno, manos y gubias se fusionan convirtiendo un trozo de árbol en un objeto útil, respetando sus “imperfecciones” naturales. Grietas y formas orgánicas se integran en el resultado final. La madera es un material vivo, incluso después de trabajada sigue “vibrando”, resonando en armonía con el entorno, como un eco de la música natural del árbol del que proviene.
